¿Qué es la historia? Comentarios acerca de un viejo tema

Durante varios años he impartido el curso “Introducción a la historia”; asimismo he ofrecido numerosas pláticas acerca de ¿qué es la historia? Me gusta abordar esta cuestión con el público en general, pero sobre todo con los estudiantes de nuevo ingreso a la licenciatura en Historia o con alumnos de bachillerato. Es siempre una experiencia muy grata compartir la pasión del estudio de la historia y mostrar que no es –o no debería ser- la materia aburrida y sin sentido de la imaginación popular.

​Desde luego, la pregunta -¿qué es la historia?- remite a otras interrogantes: ¿por qué estudiar la historia?; ¿para qué sirve?; ¿cómo se hace la historia? y quizás la más importante para la/el joven de dieciocho años: ¿estudiar la historia me ayudará encontrar un trabajo bien remunerado? Suelo sugerir como lecturas introductorias la Brevísima introducción a la historia, del historiador británico John Arnold y El oficio de historiar, del historiador mexicano Luis González y González.

El libro de Arnold es útil por su brevedad (184 páginas), de modo que no espanta de antemano al principiante historiador del primer semestre; pero sobre todo porque ofrece respuestas a las preguntas arriba expuestas a través de ejemplos. En cada capítulo presenta una pequeña viñeta -por ejemplo la historia de un asesinato en la Francia del siglo XIV- y luego desarrolla sus argumentos; de modo que nunca habla en términos abstractos ni de acontecimientos hipotéticos; tampoco emprende discusiones acerca de ideas, autores y libros desconocidos para un estudiante promedio de ingreso reciente a la carrera de historia.

Por su parte, el libro de González y González es más extenso, pero escrito con su estilo inconfundible: claro, con humor y mucho entusiasmo. En general, González y González plantea las mismas interrogantes señaladas, pero con un enfoque distinto y dirigido a un público mexicano. Explica la importancia de los premios académicos, por ejemplo, y esclarece los objetivos y significados de una conferencia, una ponencia, un artículo de revista y un libro de investigación. Incluso, ofrece consejos sobre la pareja ideal para un historiador.

A través de estos textos muestro la diferencia entre la historia (la narrada por los historiadores) y el pasado (los acontecimientos). Recorremos las diferentes etapas de una investigación histórica: la búsqueda en archivos; la revisión bibliográfica; y la redacción de los resultados encontrados. Recalcamos la importancia de cuestionar las fuentes e indagamos cómo el historiador organiza su información para presentar una narración coherente del tema. Desde luego, este ejercicio obliga a discutir acerca del por qué y para qué de la historia. Con la analogía que Edward H. Carr utiliza en su libro Qué es la historia? hago notar cómo el historiador se asemeja a un chef que elabora sus platillos mediante diversas estrategias, cómo la selección de ingredientes especiales para conseguir el sabor deseado; y un proceso de cocción específico para trasformar los ingredientes crudos en algo muy distinto.

De este modo hago notar cómo un acontecimiento histórico puede tener diferentes interpretaciones históricas dependido de quien las elabore. Igualmente, vemos cómo dichas interpretaciones pueden servir a diversas personas y grupos en distintos momentos. Examinamos las múltiples formas en que la humanidad ha recordado su pasado durante la historia: a través de cantos, poemas, pinturas, representaciones dramáticas, monumentos, desfiles etc., y reflexionamos acerca de la importancia del pasado en la formación de las identidades actuales a través de la creación de una historia “oficial” que se impone a través de la educación y las celebraciones patrióticas.

En cualquier curso o plática de introducción al estudio de la historia intento transmitir un mensaje sencillo, pero fundamental: la historia como disciplina académica enseña a pensar de manera específica. Subrayo que el historiador se asemeja a un niño que quiere saber todo acerca del mundo que le rodea. La pregunta favorita del historiador es siempre “¿por qué?” ¿por qué algo es de determinada forma y no de otra? ¿Por qué hacemos las cosas de cierta manera? Como un niño, el historiador nunca se satisface con un “porque sí”, “porque las cosas siempre han sido así” o “porque así digo yo” como respuestas. Por esta razón la carrera de historia suele generar graduados inconformes y escépticos, pues se aprende que el mundo tal y como lo conocemos no siempre ha sido así. La cultura, las costumbres, las creencias y los modales de las personas siempre están en cambio constante, aunque a menudo de manera lenta. Asimismo, el análisis del pasado muestra que las razones de estos cambios son múltiples y no pueden atribuirse a una sola persona ni a un solo acontecimiento. De modo que pensar como historiador significa no aceptar ninguna narrativa oficial de la historia ni de la vida actual. Requiere, en cambio, la elaboración de una narración propia basada en la observación e investigación de la materia en cuestión.

Ello obedece a que la historia no sólo se estudia y se escribe, sino que también se vive a diario. Mi tarea como historiadora describe a mi profesión, pero también explica mucho acerca de quién soy y cómo veo el mundo. El estudio de la historia ofrece la posibilidad de entender el presente, elemento que lo hace apasionante y fascinante. Por otro lado, es una profesión que proporciona a sus egresados un pensamiento crítico y analítico, habilidad sumamente útil para cualquier trabajo u oficio.

Esta entrada fue publicada en Docencia y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s